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martes, 23 de noviembre de 2010

--- CAPÍTULO 7 (d)

Sierra de San Luis
CAPÍTULO 7 (d)
Ejemplo de unidades
morfoestructurales: Geomorfología
de la provincia de San Luís[*]
(Argentina)

De acuerdo a las unidades morfoestructurales establecidas en el mencionado Segundo Simposio de Geología Regional Argentina, dentro de los límites políticos de la provincia de San Luís, están representadas las siguientes unidades (ver figura 7-8):
     
b) Sierras Pampeanas de Córdoba y San Luís
c) Cuenca  de San Luís

Para la descripción de la geomorfología de San Luís, seguiremos los lineamientos presentados por González Díaz en 1.981 y los iremos comparando con las unidades morfoestructurales mencionadas en el párrafo previo. Esto no significa que coincidamos totalmente con las caracterizaciones hechas por González Díaz en ese trabajo.
Según ese trabajo, los rasgos geomorfológicos de San Luís tienen un marcado control estructural regional, caracterizado por la estructura de bloques y depresiones longitudinales, que caracteriza a todas las Sierras Pampeanas. Ese control es frecuente en otras áreas de Argentina, y en San Luís, estas estructuras desaparecen de la superficie aproximadamente a los 34º Sur, aunque prosiguen en profundidad. De modo tal, de acuerdo a González Díaz y de Este a Oeste, las unidades geomorfológicas principales de esta provincia son las siguientes (figura 7-9):
     
a) Planicie medanosa
b) Depresión Oriental
c) Sierra de San Luís
d) Depresión Longitudinal Central
e) Cordón de las Serranías Occidentales
f) Depresión Occidental y ambiente de la cuenca Desaguadero-Salado
     
Planicie Medanosa

La planicie Medanosa cubre casi la mitad de la superficie de la provincia. Su parte más importante se desarrolla desde el centro hacia el sur de la misma, como parte de la Unidad Morfoestructural denominada Llanura Chaco-Pampeana. Asimismo en el centro-Norte aparece una porción más reducida de la planicie medanosa, la que se continúa en la provincia de La Rioja.
En esta unidad geomorfológica y como no podría ser de otro modo de acuerdo a su nombre, predominan los sedimentos arenosos con modelado eólico dominante, con profusión de dunas de arena como geoformas constructivas y rasgos de deflación como geoformas erosivas, o destructivas. El mismo González Díaz la dividió en:

a) Zona medanosa austral - Desarrollada al sur de los 33º 30´ Sur, con algunas apariciones hacia el Norte del río Quinto. La región estuvo cubierta naturalmente por vegetación de monte (Monte Ralo Pampeano de Cabrera, 1.976 - también denimonado Bosque Pampeano). El monte generalmente se desarrolló sobre antiguas dunas fósiles del Pleistoceno tardío. En los lugares donde desde el siglo 19, este monte o bosque se eliminó para realizar labores agrícolas(1), posteriores episodios de deflación (= erosión eólica), generaron áreas de dunas que aún se mantienen activas(2). Dentro de esta zona, el mismo González Díaz diferenció cinco subzonas que no veremos en detalle, puesto que aún no están bien definidas.

b)  Zonas medanosas aisladas - Estas aparecen en varios lugares de la provincia y tampoco están estudiadas en detalle. Aparece una zona al sur de Navia; otra aparece en el centro y NO del valle de Conlara; una tercera entra por el Norte desdela provincia de La Rioja. Una cuarta, en este caso bien definida respecto a su origen, aparece en el Sudoeste de Salinas del Bebedero. Esta zona de dunas, se formó durante la extrema aridez que imperó en la región durante el máximo desarrollo de la última glaciación. Sus dunas  fueron activas durante los episodios de máximo crecimiento del lago que ocupó la actual Salinas del Bebedero.

Depresión Oriental

Esta se extiende de Norte a Sur desde el extremo Noreste de la provincia de San Luís en su límite con la provincia de Córdoba y separa la Sierra de Comechingones por el Este, en el límite Oriental con Córdoba, de la Sierra de San Luís por el Oeste (figura 7-9). Ambas sierras se extienden con rumbo Norte-Sur, como parte de la unidad morfoestructural denominada Sierras Pampeanas de Córdoba y San Luís.
Esta depresión responde estructuralmente a una fosa tectónica, o graben, cuyo hundimiento separó ambas sierras, siendo parte de la misma unidad morfoestructural a la que pertencesn esas sierras. Esta depresión está rellena principalmente por sedimentos de pie de monte provenientes de ambas sierras y por estratos de limos de origen eólico (loess). Por el Norte se extiende dentro de Córdoba y por el sur llega hasta el río Quinto.
Los depósitos de pie de monte (abanicos aluviales, fundamentalmente) aparecen en profundidad y en superficie hacia ambas sierras. El loess aparece superficialmente en la porción central, determinando una unidad morfológica que González Díaz denominó Planicie Loessoide(2).
Asimismo en el interior de la Depresión Central aparecen algunas sierras menores aisladas, entre las que se destaca el Cerro denominado El Morro y otros menores como La Estanzuela, Tilisarao, San Felipe, El Portezuelo, y otras.
González Díaz considera que esas sierras constituyen 'cerros testigo' (o monadnocks; aunque prefiero la traducción de este término abstracto, porque es más elocuente) que quedaron como remanentes de la erosión fluvial que habría degradado el fondo de la Depresión Oriental luego de su hundimiento. La mayoría de los geólogos considera que El Morro es un volcán actualmente muy degrado por erosión.
El mismo González Díaz señala que en su cima existe una caldera  de unos 4 Km. de diámetro, rodeada por aparatos volcánicos menores; aunque considera que el vulcanismo asociado a los mismos está sobreimpuesto a su primitivo monadnock. Inclusive este Geólogo menciona una secuencia posible de episodios geológicos diversos para explicar el origen de El Morro, incluyendo un fallamiento circular previo al vulcanismo; fallamiento que habría permitido la emisión posterior de lavas mesosilícicas.
Esta secuencia de episodios sería bastante rara, puesto que precisamente el fallamiento circular es una característica típica del hundimiento de cualquier cámara magmática volcánica; hundimiento ocurre luego de la emisión de lava que vacía la cámara magmática, dando lugar a la formación de la caldera. Asimismo la presencia de volcanes menores periféricos a una caldera, son característicos de un episodio magmático-volcánico posterior al hundimiento de una cámara magmática, con formación de una caldera.
Por último, en la Depresión Oriental se destacan los valles de los ríos Conlara y Quinto. El río Conlara corre inicialmente de Norte a Sur y luego tuerce su rumbo hacia el Norte. Algunos geólogos estiman que ello se debió al levantamiento de una dorsal durante el vulcanismo del Terciario, la cual impidió que ese río siguiera drenando hacia el Sur.
El río Quinto nace dentro de la Sierra de San Luís con rumbo Norte-Sur, torciendo hacia el Sud-Sudeste al alcanzar la Depresión Oriental. Según Pedro Criado Roque y colaboradores (1.981), en ese tramo el río refleja en superficie, un lineamiento estructural que estos investigadores denominaron Lineamiento del Río Quinto, el cual estaría activo desde el Triásico (Mesozoico temprano).

Sierra de San Luís

Como dijimos previamente, esta sierra es parte de la unidad morfoestructural denominada Sierras Pampeanas de Córdoba y San Luís. En ella y siempre de acuerdo a González Díaz,  se pueden diferenciar tres ambientes o elementos morfológicos.

a) El primero está constituido por una estructura de bloques con desplazamiento variado en tiempo y forma. Esta es característica del conjunto de las Sierras Pampeanas, con fallas principales de rumbo Norte-Sur, a lo largo de las cuales se produjo un movimiento de basculamiento, con ascenso del borde Occidental y descenso suave del borde Oriental. La escarpa de falla que marca el borde occidental de las Sierra de San Luís, se eleva unos 700 a 800 metros sobre la Depresión Central. Algunos geólogos como Pastore y Ruiz Huidobro (1.952), indicaron que esa falla tuvo un rechazo de unos 2.000 metros. Sobre esa escarpa aparecen las mayores alturas de la provincia de San Luís en los cerros Retama, Agua Hedionda, Ruidito, Tinaja, Barroso, Los Mellizos, etc.
Esto se aprecia muy bien en la zona de La Carolina(3). En este caso el borde oriental desciende suavemente y se pierde bajo los depósitos de pie de monte y loess que rellenan la Depresión Oriental. En esta sierra además hay  un sistema de fallas transversales a las primeras, de rumbo Este-Oeste, generando bloques menores con movimientos diferenciales y aparición de numerosas escarpas de falla.
b) El segundo ambiente morfológico, corresponde a vestigios de una antigua superficie regional de erosión, o peneplanicie, como corolario de un prolongado episodio de erosión fluvial que habría finalizado en el Terciario, previamente al Mioceno. Esta peneplanicie fue dislocada por movimientos posteriores vinculados a los episodios de compresión que dieron lugar al levantamiento de la Cordillera de Los Andes, los que ascendieron diferencialmente los distintos bloques. Remanentes de esa peneplanicie pueden observarse en la cima de algunos de esos bloques ascendidos. Inclusive sobre la pendiente oriental de la sierra, esos remanentes fueron dislocados por fallas menores de rumbo Norte-Sur, formando distintos escalones o “resaltos.”
c) El tercer elemento morfológico está conformado por los remanentes de aparatos volcánicos mesosilícicos del Terciario, los que aparecen hacia la parte media de las Sierra de San Luís. Estos “…se asemejan a necks…” (González Díaz, 1.981) y aparecen alineados sobre un rumbo ESE-ONO que une a El Morro con los cerros Del Rosario y Tiporco cerca de La Toma y con los volcanes que aparecen al Este de la Carolina, ya sobre la Sierra de San Luís (Cerros Largos; Cerros Bayos; Intihuasi, Sololosta, Tomolasta, etc.)
Estos “aparatos volcánicos” son el rasgo morfológico más destacable sobre la suave pendiente oriental de la Sierra de San Luís. En este caso son también notables los diques radiales a partir de los antiguos centros volcánicos. Las coladas de lava andesítica son de corto recorrido y los materiales piroclásticos solo aparecen en algunos cortes naturales del terreno. Según González Díaz, este no es un típico paisaje volcánico, puesto que ha sido muy modificado por erosión hídrica posterior.
La Sierra de San Luís se estrecha hacia el Sur y desaparece prácticamente sobre la misma ciudad de San Luís. Más al Sur aparecen algunos cerritos aislados, como de los Padres, Lince, Tala y Charlone, entre otros menores. La red de  drenaje tiene un marcado control estructural y los cursos de agua, de carácter permanente en la sierra, al salir a las depresiones se insumen rápidamente. Excepción de esto son los ríos Quinto y Conlara.

Depresión Longitudinal Central

Es un graben similar al de la Depresión Oriental, separando la Sierra de San Luís del Cordón de las Serranías Occidentales. De acuerdo al trabajo de Flores (1.980) presentado en el Segundo Simposio de Geología Regional Argentina, esta depresión y las sierras que la marginan por el Oeste (Cordón de las Serranías Occidentales de González Díaz), es parte de la Unidad Morfoestructural que Flores denominó Cuenca de San Luis.
Morfológicamente, esta depresión es mucho más compleja que la anterior, destacándose extensos abanicos aluviales de suave inclinación. Su eje  pasa por la línea de unión de Pampa de las Salinas por el Norte y Salinas del Bebedero por el Sur. Las respectivas cuencas de las mencionadas depresiones, de drenaje endorreico, están separadas por una divisoria de aguas superficial que se encuentra a la altura de la Sierra del Gigante. Esta divisoria es el reflejo superficial de una dorsal estructural profunda denominada Dorsal de San Pedro.
Hacia el Sur de esa divisoria, el drenaje es hacia Salinas del Bebedero a través del sistema fluvial Río Nogolí-Cañada de San Jerónimo-Cañada de Balde. González Díaz establece una cantidad de rasgos morfológicos menores que no detallaremos en este caso.

Cordón de las Serranías Occidentales

Esta es también parte de la Unidad Morfoestratural Cuenca de San Luís establecida por Fores (1.981).  desarrollándose entre los 32º y 34º 30´ Sur. González Díaz definió un Ambiente Septentrional, desarrollado desde el límite con San Juan hasta la latitud de Salinas del Bebedero y un Ambiente Austral, obviamente desarrollado al Sur del anterior.
En el primero aparecen las Sierras Guayaguas-Cantantal, Sierras de los Colorados, de las Quijadas, del Gigante, Cerrillada de las Cabras, Alto Pencoso y alguna otra. El conjunto de estas elevaciones tiene marcados rasgos de plegamiento. Guayaguas-Cantantal constituyen un anticlinal de rumbo general Norte-Sur. Las Quijadas sería un braquianticlinal o un domo. El Gigante también podría ser un domo y en su núcleo aflora el basamento cristalino. Esas tres sierras principales están separadas entre sí por lineamientos estructurales aproximadamente transversales al rumbo de las mismas.
En el Ambiente Austral se destaca el Cerro Varela, el cual responde al típico patrón estructural de las Sierras Pampeanas: escarpa abrupta al Oeste y suave pendiente hacia el Este. Aparecen muy pocos afloramientos más y González Díaz postula su posible continuación hacia el norte en las sierras menores que aparecen al Sur de la Sierra de San Luís y en esta misma sierra.
En este caso es válido acotar que desde el punto de vista estrictamente geológico, según Flores (1.981) en el subsuelo del Ambiente Austral están presentes los mismos elementos geológicos que en el Ambiente Septentrional de González Díaz. Dado que en este Ambiente Austral cobran gran importancia las geoformas de origen eólico, quizá debieran acotarse con más precisión los límites establecidos en el trabajo de este último. En particular para los depósitos eólicos del centro y sur de la provincia, como el mismo nos lo ha manifestado (Dr. E. F. González Díaz, comunicación personal).

Depresión Occidental y ambiente
de la cuenca Desaguadero-Salado


La misma separa el Cordón de las Serranías Occidentales de la unidad morfoestructural denominada Comarca Septentrional de Mendoza. Esta depresión se desarrolla fundamentalmente sobre el lineamiento estructural que Criado Roque y colaboradores (1.981) denominaron Lineamiento del Valle Fértil-Desaguadero.
Desde las Serranías Occidentales se desarrollan numerosos abanicos aluviales hacia esta depresión, por cuyo fondo se desarrolla el cauce del río Desaguadero. Desde el lado mendocino, los ríos Tunuyán, Atuel y Diamante también desarrollaron secuencias de enormes abanicos aluviales, los cuales en las imágenes satelitales aparecen como “empujando” en cauce del río Desaguadero hacia el Este.
Además de los sedimentos aluviales correspondientes, en esa depresión hay abundancia de sedimentos eólicos del Holoceno, fundamentalmente formando dunas menores. Asimismo es frecuente la aparición de pequeñas lagunas esporádicas entre los abanicos aluviales mayores.
Por último, a lo largo del río Desaguadero ha existido una serie de lagunas mayores, conocidas como Sistema de Guanacache, con agua proveniente de los deshielos de las altas cumbres de Mendoza y San Juan. Las más bajas del sistema, como la laguna Del Rosario, han sido desagotadas por la erosión retrocedente de este río.
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[*] Se encuentran en proceso de edición, fotografías ilustrativas de la Unidades Morfoestructurales de la provincia de San Luis.
(1) Cabe consignar que la provincia de San Luís tuvo desarrollo de agricultura con anterioridad a la provincia de Buenos Aires.
(2) Dada su elevada permeabilidad, estos sedimentos arenosos favorecen la infiltración, y dado además el clima semiárido regional, no existe desarrollo de  una red de drenaje superficial organizada. Ello permitió la formación de un acuífero freático importante, el cual mantiene activa la vegetación de monte, eminentemente freatófita, aún durante varios años de sequía. El desmonte de esas superficies para siembra de gramíneas, produjo la desprotección del suelo y fue el inicio de catástrofes erosivas como las ocurridas durante la década de 1930. Durante la misma, se estima que se desertificaron más de 6,500.000 de hectáreas.
(3) No consideramos apropiado el nombre de “loessoide” , por cuanto la terminación “oide” significa: “…semejante a…”; “…parecido a…”; “…falso…”. Esta terminación sería adecuada si la planicie estuviese conformada por sedimentos “semejantes a loess”, sin ser loess. Pero el mismo González Díaz definió a esos sedimentos como loess; por lo tanto sería más correcto denominarla planicie de loess, o planicie loéssica.
(4) Esto es característico de las Sierras Pampeanas.

2 comentarios:

  1. Sería interesante contar con la bibliografía consultada. Saludos. Silvina

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  2. Hola buenos dias quisiera saber si puede evacuarme una duda soy estudiante tecnicatura en turismo y el lic hace incapie en el material bibliografico geografia fisica de strahler arthur y strahler alan ,un un practico se nos pidio describir las unidades geomorfologicas presentadas por estos autores y la verdad me fue imposible ,entender .

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