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lunes, 27 de julio de 2026

--- CAPÍTULO 5 (a)

CAPÍTULO 5 (a) (en preparación)


ESCALAS DE PERCEPCIÓN GEOMORFOLÓGICA

Dedicado a: Anselmo Windhausen (1)

- Escalas Global y Continental – Megageoformas
- Escala Regional – Macrogeoformas (Regiones Morfoestructurales)
- Escalas Locales – Geoformas
    - - Geomorfología y Paisajes
    - - - Fenopaisajes y Criptopaisajes

ESCALA GLOBAL (CONTINENTAL): Megageoformas

La observación del planeta en la escala más grande posible permite apreciar los rasgos geomorfológicos mayores, de tamaño continental. Esto rasgos están configurados básicamente en función de las placas que componen la corteza terrestre.

 De modo tal que por un lado apreciaremos los continentes configurados en función de 7 u 8 placas corticales mayores y decenas de placas menores, y por otro lado apreciaremos los océanos, que son grandes masas de agua salada cubriendo las partes de carácter oceánico de esas placas corticales. Pues casi no existen placas 100% continentales, sino que, como la Norteamericana o la Sudamericana, tienen un importante porción de corteza oceánica adyacente.

Figura 4 - 4
Esquema de las placas corticales mayores con los continentes
y las zonas de choque, de subducción, o de generación de corteza oceánica.
Falta el nombre de la Placa Africana y, por cuestiones de escala
no se han definido las placas menores.

Placas Tectónicas Mayores o Principales

Estas placas cubren la mayor parte de la superficie del planeta involucrando a las mayores geoformas (megageoformas) que son los continentes y los océanos. Éstas son:

1) Placa Pacífica. Única placa 100% de carácter oceánico, cubriendo el fondo del océano Pacífico sur.

2) Placa Norteamericana. De carácter mixto. Cubre el continente Nortemericano, Groenlandia y la mitad occidental del Atlántico Norte.

3) Placa Sudamericana. De carácter mixto.  Cubre el Continente Sudamericano y la mitad occidental del Atlántico Sur.

4) Placa Euroasiática. De carácter mixto. Cubre casi todo el continente de Eurasia, excepto India y Arabia, y parte del Atlántico Norte.

5) Placa Africana. De carácter mixto. Cubre todo el continente africano y los fondos oceánicos circundantes.

6) Placa Indoaustraliana.  De carácter mixto. Suele dividirse hoy en Placa Indica y Placa Australiana, ambas con masas continentales y extensos océanos.

7) Placa Antártica. De carácter mixto. Cubre todo el continente antártico y el océano que lo rodea.

Placas Menores y Microplacas Destacadas

En la medida en que avanzan los estudios, se van definiendo más placas menores y existen ya varias decenas, las que se clasifican según el tipo de corteza que predomine en su área de influencia.

- De Carácter Mayoritariamente Oceánico


Placa de Nazca. Situada en el Pacífico oriental, frente a Sudamérica y al norte de la Placa Pacífica.

Placa de Cocos. Ubicada debajo de la región de América Central.

Placa de Juan de Fuca. Pequeña placa oceánica en la costa noroeste de EUA.

Placa de Filipinas. Placa oceánica al sureste de Asia, clave en la sismicidad de Japón.

Placa de Scotia. Ubicada en el extremo sur de Sudamérica, entre los océanos Atlántico y Antártico.

- De Carácter Mayoritariamente Continental o Mixto

Placa Arábiga. Contiene la península arábiga y es predominantemente continental.

Placa del Caribe. Carácter mayoritariamente oceánico en su cuenca, pero soporta arcos continentales e isleños.

Placa de Anatolia. Bloque continental que abarca la mayor parte de Turquía.

- El Complejo Tectónico de Japón y Okhotsk

En este caso existe una compleja zona de convergencia tectónica en la que interactúan hasta cuatro placas tectónicas menores. De modo tal, en el archipiélago de Japón interactúan las siguientes placas menores:

Placa de Okhotsk. Es una placa de carácter mixto (continental en la península de Kamchatka, el mar de Okhotsk y el norte de Japón; oceánica en sus márgenes). Antes se consideraba parte de la Placa Norteamericana.

Placa de Amur (o Amuria). Placa de carácter continental que abarca el sur de Japón (isla de Honshu occidental, Kyushu), la península de Corea y el este de China.

Placa de Okinawa. Microplaca alargada de carácter mixto al sur de Japón.
Placa de Yangtsé. Placa continental que colinda con el sur de la placa de Amur.

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(1) Algo Sobre el Dr. Anselmo Windhausen que no se ha comentado en su biografía de Wikipedia y que es fundamental para este capítulo: Su conexión clave entre la teoría de la deriva continental de Alfred Wegener y los trabajos de Alexander Du Toit para confirmarla.

En la década de 1920, la hipótesis de la deriva continental de Alfred Wegener era rechazada por la mayor parte de la comunidad científica del hemisferio norte. Sin embargo, los geólogos del hemisferio sur encontraban evidencias empíricas innegables de que los continentes del antiguo supercontinente de Gondwana habían estado unidos.

El sudafricano Alexander Du Toit, defensor de la teoría, necesitaba comprobar si las secuencias de rocas de Sudáfrica coincidían de forma simétrica con las de Sudamérica. En 1923, Du Toit viajó a la Argentina y colaboró estrechamente con Windhausen, quien puso a su disposición sus precisos mapas estratigráficos de la Patagonia y el oeste argentino.

Las investigaciones de Windhausen en el territorio argentino aportaron tres pilares fundamentales que Du Toit utilizó como contraparte de sus estudios en África:

La correlación de los sistemas Gondwánicos. Windhausen analizó las secuencias sedimentarias del Pérmico y Carbonífero en Argentina. Su comparación con los datos de Du Toit, demostró que las rocas continentales sudamericanas (como los estratos de la región pagatónica y cuyana) tenían exactamente el mismo orden, composición y antigüedad que el Sistema del Karoo en Sudáfrica.

Evidencias Paleoclimáticas (Glaciación de Gondwana). Windhausen cartografió los depósitos de tillitas (rocas formadas por antiguos glaciares) en el subsuelo y afloramientos argentinos. Esto coincidía con las huellas de glaciaciones pérmicas encontradas en el sur de África, demostrando que ambos bloques compartieron el mismo clima polar antes de fragmentarse.

Hipótesis de la aloctonía de la Patagonia. En 1924 Windhausen publicó un artículo vanguardista titulado “El Nacimiento de la Patagonia”. Allí postuló una idea revolucionaria para la época: la Patagonia había sido un continente independiente (un bloque exótico) separado del escudo de Brasilia, y ambos se habían soldado recién hacia el Pérmico. Esta concepción movilista de la Tierra se alineaba perfectamente con las ideas de Wegener.

Gracias al intercambio de datos e ideas entre Windhausen y Du Toit, este último pudo publicar en 1927 su célebre obra de comparación geológica entre Sudamérica y Sudáfrica, y más tarde su libro "Our Wandering Continents" (1937), consolidando las bases de lo que hoy conocemos como Tectónica de Placas.


miércoles, 15 de julio de 2026

--- CAPITULO 4 (l)

CAPÍTULO 4 (l)


Clasificación de los vientos por su origen físico

Los vientos pueden clasificarse de diferentes formas. Una de ellas es por el origen de las fuerzas que actúan sobre las masas de aire en diferentes niveles atmosféricos. De ese modo existen vientos geostróficos, vientos de gradiente y vientos térmicos (anabáticos y catabáticos.)

Vientos Geostróficos

Estos vientos ocurren a grandes altitudes (libre de la fricción del suelo). Se originan cuando la fuerza del gradiente de presión que los originó y el Efecto Coriolis se equilibran. De ese modo el viento sopla de forma paralela a las isobaras (líneas de igual presión) existentes entre la zona de alta presión y la de baja presión que lo originaron. Esto vientos alcanzan altas velocidades, como ocurre en las llamadas corrientes de chorro, o jet stream. Al ocurrir muy por encima de la superficie terrestre, estos vientos no tienen implicancias en el modelado de la superficie terrestre.

Vientos de Gradiente

Son similares a los geostróficos pero ocurren cuando las isobaras son curvas (entre centros de alta o baja presión). Aquí entra en juego la fuerza centrífuga, haciendo que el viento sople paralelo a las curvas de presión de forma ciclónica o anticiclónica, como vimos previamente en las figuras 2-24 y 4-35. Estos vientos si soplan sobre la superficie terrestre y tienen importancia como agente morfogenético.

Vientos Anabáticos y Catabáticos (Vientos Térmicos)

Estos se originan puramente por diferencias de temperatura locales y regionales sobre la superficie terrestre. Los anabáticos son vientos cálidos que ascienden por las laderas de las montañas durante el día. Los catabáticos son masas de aire frío y denso que caen por gravedad desde las cumbres hacia los valles durante la noche. Su importancia morfogenética es menor que la de los vientos de gradiente.

Clasificación de los vientos por zona de ocurrencia y área afectada

Según la extensión de la superficie en la que ocurren, los vientos pueden ser desde locales hasta prácticamente globales, como podemos ver en el detalle siguiente.

Vientos Planetarios o Globales

Estos vientos soplan constantemente por toda la Tierra vinculados a las grandes células de circulación  atmosférica (Células de Hadley, Células de Ferrel y Células Polares que vimos en el punto previo). Estos son los llamados Vientos Alisios (hacia el ecuador), Vientos del Oeste (Westerlies) y Polares del Este. 

Vientos Estacionales o Regionales

Esto vientos cambian de dirección según la época del año, debido a que el contraste térmico entre continentes y océanos precisamente varía a lo largo del año. Son los denominados Vientos Monzónicos, (figura 1-13) los que por ejemplo generan lluvias intensas de verano en el Sudeste Asiático e India.


Vientos Locales y Costeros

Estos en realidad también son los vientos térmicos como los anabáticos y catabáticos de la clasificación anterior, aunque no ocurren en zonas montañosas, sino en litorales oceánicos. Afectan áreas relativamente pequeñas próximas a un litoral generalmente oceánico y ocurren en ciclos diarios. Son las clásicas brisas marinas: del mar hacia tierra durante el día, y viceversa). Tienen importancia morfogenética pues actúan movilizando arenas de playa y formando dunas costeras.

miércoles, 1 de julio de 2026

--- CAPÍTULO 4 (k)

CAPÍTULO 4 (k)


El factor atmosférico en la erosión

Los vientos

El aire que constituye la atmósfera siempre se mueve desde las zonas de alta presión hacia las zonas de baja presión intentando equilibrarlas; eso genera las corrientes o flujos denominados viento. Por lo que los vientos simplemente son masas de aire en movimiento. Las diferencias de presión dentro de la atmósfera que originan ese movimiento, se originan en el calentamiento desigual de las superficies terrestres. Y ese calentamiento desigual se debe a diferencias en la entrada de energía solar; principalmente energía radiante. El Sol calienta más el ecuador que los polos, de acuerdo a como lo explicamos en el capítulo anterior. En el Ecuador aire cálido se expande, se vuelve menos denso y sube convectivamene dentro de la atmósfera, creando zonas de baja presión. El aire frío de los polos, más denso, desciende y genera altas presiones.
    De todos modos el movimiento de las masas de aire no es tan simple como eso. No ocurre por el simple calentamiento en áreas ecuatoriales y el enfriamiento en áreas polares, como podría suponerse de modo simplista.  Eso permitiría suponer que hay ascenso del aire en las zonas ecuatoriales y descenso del mismo en zonas polares. Pero sobre las enormes masas de aire que se mueven en la atmósfera del planeta, incide una fuerza causada por el efecto de rotación de la tierra, denominada Fuerza de Coriolis. Y al efecto de la misma se lo denomina Efecto Coriolis. Ese efecto relacionado con la rotación terrestre actúa sobre cualquier masa en movimiento y hace que ésta tienda a no desplazarse en línea recta.

    En pequeñas masas móviles esa tendencia es despreciable, pero en grandes masas como las corrientes marinas y los vientos, ese efecto es muy notable y hace que esas masas se desvíen de una trayectoria recta y sigan una trayectoria curva. Esa desviación es en el sentido horario en el Hemisferio Norte y en el sentido antihorario en el Hemisferio Sur. Eso se aprecia muy bien en imágenes satelitales. En las figuras 2-23 y 2-24 se muestra el giro de dos huracanes en el Caribe y en la figura 4-35 se muestra el giro del aire en dos centros de baja presión, uno sobre el Pacífico frente a las costas de Chile, y otro sobre el Atlántico frente a las costas de la provincia de Buenos Aires (Argentina). En ellas se observa que el sentido de rotación es inverso al del huracán del Hemisferio Norte.
De resultas de esos factores (potenciales térmicos y Efecto de Coriolis), en la atmósfera se forman seis grandes células de circulación: tres por hemisferio, repetidas simétricamente a ambos lados del Ecuador (figura 4-36). Ellas determinan los vientos predominantes sobre la superficie.

Figura 4 - 36: Esquema de la Circulación Atmosférica Global
Como puede verse en esa figura, a ambos lados del Ecuador y hasta los 30° de latitud hay sendas células de circulación llamadas Celulas Hadley. En la figura y con flechas rojas, se muestra el movimiento del aire sobre la superficie del planeta en estas células. El aire caliente asciende en el Ecuador (porción vertical de las flechas rojas), se enfría y se desplaza hacia latitudes mayores (flechas azules) y hacia los 30° de latitud desciende (porción vertical de las flechas azules). Por su parte las flechas rojas horizontales indican las masas de aire que se mueven hacia el Ecuador para reemplazar el aire caliente que allí asciende. Esto se convierte en un ciclo sin fin y las masas de aire que circulan sobre la superficie desde los 30° de latitud hacia el Ecuador (flechas rojas) constituyen los llamados vientos Alisios.

Entre los 30° y los 60° de latitud en ambos hemisferios existen dos células de circulación semejantes a las Células Hadley, denominadas células de Ferrel, cuyo mecanismo de movimiento no es la convección térmica como en las células Hadley. En este caso la circulación se produce por un lado al impulso del aire en movimiento de las células Hadley y de las células Polares que veremos seguidamente. Las masas de aire movilizadas son subtropicales y entre los 30° y los 60° de latitud generan los clásicos Westerlies, o Vientos del Oeste.

Por último existen las células Polares entre los 60° de latitud y los polos. Estas si tienen un movimiento de origen térmico: el aire muy frío y denso desciende sobre las áreas polares y ya sobre la superficie se mueven hacia latitudes menores, soplando de este a oeste.